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sábado, 25 de abril de 2020

Entrevista con Omar Dive Quefau (2014)

Esta entrevista se dio en el año 2014 y como estaba en otro medio que ya no está en Internet, la vuelvo a compartir ahora. 
19-04-2014

Entrevista con Carlos Omar Dive Quefau
La Villa del Cerro el patio trasero de la ciudad de montevideo

En esta nota el escritor Carlos Omar Dive Quefau nos cuenta sobre su barrio, La Villa del Cerro, sobre su niñez, sobre gente reconocida que nació o vivió en este barrio de Montevideo.

Imagen tomada por Walter H, Rotela

-Estamos con un habitante del Cerro de Montevideo cuyo nombre completo es… Carlos Omar Dive Quefau.
-Villa del Cerro. Se llamaba Cosmópolis. En un tiempo se llamaba Cosmópolis por el hecho de que la gente venía de todas partes del mundo a vivir acá. Bajaban en el puerto y tomaban en su {época el tranvía o el ómnibus y cruzaban el Arroyo Pantanoso y entraban acá en el cerro. Grandes colectividades: armenias, árabes, lituanos, polacos, judíos.
-Las distancias no eran las mismas… es decir hoy se toma una líneas de ómnibus y se llega capaz que en 20 minutos. En esa época que estamos hablando que más o menos ería…
-Estamos hablando de la década del ‘30 para adelante, pero empezó todo eso mucho antes. Mis padres vinieron mucho antes. Por ejemplo mi padre vino en 1912, y cuatro años antes había venido mi abuelo con mi tío. Y cuando el barco atracó acá en el puerto, hablaron entre ellos y dijeron, le preguntamos al capitán, le preguntamos a la gente del barco: “¿Esto es Argentina? Y le contestaron: No Uruguay” Y el padre le dijo al hijo: buen lugar para pescar, y se bajaron. Y se bajaron acá y dieron la vuelta la aduana y se vinieron para el Cerro y ahí se quedaron.
-Generalmente, a la Villa del Cerro, o el Cerro, como se lo conoce hoy por hoy, tenemos más conocimiento cuando existe algún hecho delictivo. Hoy por hoy, el Cerro aparece en ese tipo de informaciones y no en otro tipo de actividades que sí se desarrollan…
-Actividades artísticas, actividades futbolísticas, de todo un poco. Lo que pasa es que es cierto, nosotros creo firmemente que estamos considerados hace muchos años el patio trasero de la ciudad. Y somos la gente mala de la ciudad, es decir, no la gente mala, no es lo quise decir, sino que notan lo malo y no lo bueno. Cuando de acá ha salido gente como Gurvich (José Gurvich cuyo nombre legal lituano era Zusmanas Gurvicius vivió a partir de 1957 en la calle Polonia 3166, casa de Gonzalo Fonseca)
-Natalia Oreiro, la actriz…
-Natalia Oreiro, hablando de ahora, pero cuántos jugadores campeones del mundo vivieron acá en el Cerro. Jugadores de fútbol, el “Peta” Urbiña (Luis “Peta” Urbiña, “jas” derecho, jugó en el mundial de 1966 y fue cuarto en el mundo con la selección de 1970), mucha, mucha gente que hicieron historia con Rampla (Rampla Juniors Fútbol Club). Rampla se fundó en la Aduana, pasó por (El barrio de ) La Aguada y después vino al Cerro. Recién seis o siete años después se fundó el Club Atlético Cerro. Pero en ese tiempo el club Rampla era un club grande… Formada por gente del Cerro, de los frigoríficos. Trabajaban 8 horas en los frigoríficos y después iban a practicar a Rampla.
-¿Qué otros clubes hay en el barrio?
-Hay muchos clubes… pero yo ahora estoy un poco alejado de ese tipo de cosas, pero hubieron muchos clubes de barrio…
-La Villa del Cerro, o El Cerro no tiene un límite capaz que preciso, pero y además está unido a otros barrios que se conocían como el Victoria ¿no?
-El Barrio Victoria ya es otra cosa, el barrio Victoria ya pertenece más a… está entre La Teja y Belvedere. A nosotros nos divide el (Arroyo) Pantanoso. La Teja muere en el Pantanoso. Para mí El Cerro, yo tengo idea, no soy… Lo tengo idea que la Villa del Cerro es Carlos María Ramírez hasta Cuba, de Cuba hacia el mar, hacia la Playa, y toda la parte de abajo. Después se fue anexando lo que es Casabó, Santa Catalina, Punta Yegua, La Palma, Cibils y La Boyada, inclusive está El Paso de la Arena, que está muy pegado. Entonces cuando pasan (en los medios) algún hecho dicen “En la Villa del Cerro” y no es en el Cerro. Son barrios periféricos del Cerro.
-Realmente los barrio son tienen límites precisos sino los Centros Comunales. A veces dentro de un Centro Comunal hay varios barrios.
-Ahora está modificado, el Centro Comunitario que era del Cerro ahora está en El Prado.
-Entonces… por lo que contaba, en sus principios, y estamos hablando del siglo pasado, de 1900 en adelante, con las inmigraciones que vinieron se fue asentando la gente en este barrio, y la actividad principal eran los frigoríficos y algunas otras industrias.
-Sí, las fábricas textiles… pero toda la industria ha muerto en todo el Uruguay, verdad. Las industrias grandes han muerto en todo el Uruguay.
Los frigoríficos eran… venir a las 4 de la mañana al Cerro eran ómnibus y ómnibus todos lleno de gente que venía a trabajar. Trabajaban cientos, miles en cada frigorífico. Una mano de obra enorme, tremenda. Y cualquier obrero de frigorífico ganaba más que cualquier empleado público. Sueldos superiores. Porque tenían una lucha sindical muy fuerte. Llegó en un momento a llamarse “El paralelo 38” (en alusión al límite entre las dos Corea) porque no entraba nadie. Nadie cruzaba el puente, en las luchas frigoríficas. Pero era una lucha leal, no era “voy y te apedreo la casa”. Acá se paraba y se paraba todo el mundo. Y había más tiendas que en 18 de julio (Av. Principal de la ciudad de Montevideo), había comercios porque todo caminaba, había buen dinero.
-Una época en la cual los frigoríficos, el Uruguay le vendía al exterior gran cantidad.
-Los frigoríficos del Uruguay abastecieron a toda la flota inglesa. El movimiento del Graf Spee (Crucero Admiral Graf Spee) que lo mandaron para el Atlántico Sur… Lo mandaron a cortar ese tráfico. Del cargamento que salía del sur, principalmente de acá de Uruguay. Por algo lo agarraron acá en Maldonado, lo arrinconaron y lo trajeron acá a la bahía. Cosa que sé, porque yo he navegado arriba del Graf Spee. Saliendo a pescar con mi familia, nos ganábamos el pan pescando en chalanas. Éramos pescadores, no como ahora que se llaman pescadores artesanales. Éramos pescadores y nada más. Había mucho más oficio que ahora… Tuve la suerte de haber navegado y de haberle visto varias veces los mástiles.
-Tuviste la oportunidad de conocer un barco (ver los mástiles, la ubicación donde está hundido el barco) que de algún modo marcó una parte de la historia de la guerra naval en sur del Atlántico, en Uruguay…
-En la Segunda Guerra Mundial volvió, vino a Río de la Plata. Se le conoce como “la Batalla del Río de la Plata”, pero se tejió muchas cosas… A él lo agarraron, lo identificaron en las costas de Maldonado. Estuvieron luchando. E inclusive se arrimaba a la costa y por convenios internacionales no podían hacerle, sin embargo los ingleses le tiraban cañonazos, comprobado por la Armada de Uruguay. Y el Capitán Langsdorff había sido marino mercante y había entrado varias veces a Montevideo, por eso entró solo de noche al puerto. La gente se levantó de mañana y se encontró con la embarcación…
-Sin tener la guía que habitualmente tienen cuando entran al puerto.
-Lo que se llaman los prácticos, y que es que se le pide a los capitanes de acá del puerto, que suben a los barcos y los orientan…
-Volviendo al tema del Cerro… hablaba que su familia vino allá por el…
-Yo recuerdo que mi padre contaba que su padre y el hermano mayor de él vinieron en 1908. Y mi padre en 1912 con 12 años, con la madre y la hermana.
-¿De dónde?
-De Palestina. Y mi padre contaba que vino en la parte que venían las mujeres porque era niño. O si no tenían que venir separados (dentro del barco)
-Cuando ellos vienen, bajan del barco y se toman…
-No sé cómo llegaron… pero vinieron al Cerro y allí se afincaron en la zona del muelle público., donde suelen haber embarcaciones, aunque ahora hay muy pocas. Mi abuelo trajo un arte de pescar que no se conocía acá: la tarraya. Se usa mucho en Brasil, Perú, en Colombia, pero es una tarraya distinta. Y el único de los que queda que las puede tejer soy yo.
-Es decir, se fueron perdiendo también oficios…
-Totalmente.
-Es decir, hoy hay actividad de pesca, como decías antes, actividad artesanal, pero en el Cerro no. Hay en barrios cercanos.
-Sí, pero en el muelle público sí entran. En el Pantanoso. El arroyo que divide a La Teja de nosotros. Ahí hay y era donde teníamos nuestra embarcación nosotros. De ahí salíamos, pasábamos por el muelle público, le avisábamos al marinero y salíamos.
-Porque hoy se siguen viendo embarcaciones de pesca en la zona.
-Lo que pasa es que lo que yo hablo ahora de los cambios de oficio del pescador era… En aquella época, era muy difícil tener motor. Porque aunque tuvieras el motor, lo primero que te decía, el que tenía el cargo -el patrón, que en nuestro caso era mi hermano el mayor, o mi padre- era: “armá la vela”. Era una vela latina grande. Esa vela te salva la vida. Ahora no se usa la vela. Ahora usan motor fuera de borda. Nosotros usábamos mores adentro de la embarcación. Eran mucho más seguros, eran más cuidados. La higiene… No estoy hablando contra los pescadores de ahora. Estoy diciendo lo que éramos. Los tablones, el piso de la embarcación… Si venía el dueño de la embarcación y veía que vos dejabas arena o escamas te obligaban a limpiar todo de vuelta. Y ya era una costumbre. Y comer, comíamos con la cabeza para afuera. Lo único que había eran las redes en los varales, y se hacían dos arcos y ahí se ponían las redes, uno paralelos al otro, y se ponían a secar. Eran redes d algodón, que se teñían con algodón con anilina.
-¿Y por qué se teñían con anilina?
-Porque eran de algodón y si no se podrían.
Aparte, por ejemplo, terminábamos de pescar y fuera del puerto, segunda o tercera boya, estoy hablando fuera de Montevideo, girábamos para tierra y tirábamos la red por la popa y girábamos haciendo una herradura muy grande atrás de la embarcación y veníamos ventilandola. Entonces llegábamos con las redes limpias. No había escamas, no había partes de pescado, no había nada. Salvo que el tiempo estuviera muy feo para temporal y levantaras mucho pescado, venías con el pescado en bruto y lo desmallabas todo en la embarcación. En el puerto nos alejábamos y ahí limpiábamos. Manteníamos la limpieza.
-¿Cuál fue el término que usó? Desmallar…
-Desmallar, sí desmallar el pescado. Ahora le llaman espinel, hasta cambiaron hasta el idioma. Se desmallaba el pescado… Yo tengo un cuento “Viento del este”, donde explico todo eso.
-Una de las actividades también era la pesca, entonces no solo era trabajar en los frigoríficos… La pesca era otra de las actividades importantes que se desarrollaban en el barrio en la Villa del Cerro, y que tal vez se va modificando, se va perdiendo. Lo del frigorífico sí se perdió. Hoy no existen.
-En la década del ’70 se cerraron todos los frigoríficos. Por ejemplo te cuento, mi hermano mayor, me llevaba 11 años. Él trabajó en el Hotel Nogaró, trabajaba en la cocina del hotel. Cuando el Hotel Nogaró cerró él con la pesca alimentó a la familia. Entonces quién iba. Yo era el hermano más chico. Un niño, prácticamente un niño e iba con él a pescar. Y al otro hermano le asó lo mismo. Pasábamos toda la noche en el invierno, acá en la bahía, pescando pejerrey. Y cuando mi hermano mayor entró en el frigorífico Castro y después cerro, la pesca fue lo que lo salvó, y se mantenía bien.
-¿Esa actividad de pescador se dio en otras familias, fue algo importante en algún momento?
-Sí, sí, sí. Toda la zona de los muelles públicos el que no tenía una embarcación tenía un empleo vinculado al pescado. Era muy común dejar la embarcación ahí.
-¿Y a quién vendían el pescado?
-Y se vendía a... había gente que venía y lo compraban. Ese era otro trabajo. Había gente que venía, lo compraba y lo llevaba para vender. Pero a la vez, si hoy le guardabas 50 colleras. La collera es… la corvina, depende del tamaño, ponías dos o tres en un junco, que lo sobábamos, y lo amarrábamos con eso. La collera era juntar dos juncos y armarlos. Entonces, quedaban 4 corvinas grandes o 6 chicas o 5. Eso venía un camión y lo compraba. Pero si vos un día le vendías 50 o 60 colleras y al otro día venía el mismo tipo, porque sabías que el pescado estaba cerca (los cardúmenes) no quería. Tenés que vender a los amigos, a los vecinos, salir a vender. Cuando uno es chico, estoy hablando de 8 o 9 años. Mis hermanos venían con el pejerrey me llamaban, y yo con un carrito y salía a caminar. En ese tiempo vivían mis padres en La Teja y ofrecía pescado fresco a las vecinas. Iba y me compraban porque sabían que era pescado fresco.
>>Era todo bastante artesanal incluso la venta. Había alguien que compraba en cierta cantidad pero incluso la venta era salir a vender casa por casa. Una vez, viviendo acá en el Cerro, salíamos con una embarcación del nacional del Regatas, cuando el Nacional de Regatas estaba en el puerto. Salíamos con una barca de mi primo, y trajimos más de mil kilo de pescado. Y pedimos permiso, y sacamos una lona, lo pusimos ahí y la gente que salió de trabajar vio el pescado y preguntó: “¿a cuánto la corvina?” Y dijimos: “A 10 pesos…” No me acuerdo. Y le decíamos: “llevate dos o tres…” O si no, qué hacíamos. Tirar no podíamos, porque era comida. Lo de artesanal era cierto. Mi padre tejía la red, hacía los plomos, hacíamos las cuerdas, de árbol a árbol en la vereda. Hacíamos la chalana. Era una artesanía hermosísima. Mi padre estaba tejiendo red y madre al lado.
-Hoy esa actividad de hacer cosas en la vereda, hoy día ¿se puede hacer?
-No creo. Lo que para nosotros era común que dejáramos las herramientas y fuéramos a pescar. Hoy te roban la chalan, y… no quiero hablar de eso. La realidad ha cambiado.
-Entonces, de alguna manera, hay ciertas circunstancias que no sólo se da en el Cerro sino que se da en todo Montevideo, por lo cual la vida ha cambiado bastante. El tema de la inseguridad no es una “sensación” sino que ocurre.
-Te voy a decir algo de lo que pasa en el Cerro. Cuando yo era un muchacho, un joven… Estaban unos 10 muchachos conversando en la esquina, y jugaba Rampla en un lado y Cerro en otro. Bueno empezaba el partido, unos se iban a un lado y los otros para el otro. Después venían y se juntaban a conversar otra vez. No había problemas. Ahora no podés ir de repente al fútbol, porque no está la gente como antes. Yo con mis amigos que son del Cerro, que son hinchas de Cerro y yo hincha de Rampla, nos reunimos y hablamos, nos respetamos, conversamos y hablamos. Pero con los muchachos jóvenes no lo podés hacer. Eso es lo que ha cambiado ahora.
-El Cerro era un lugar estratégico para el avistamiento de naves.
-Era para cuidar el puerto, era una llave.
-Hoy acaso el hecho de que la Armada esté comando ese lugar y lo que antiguamente fue el frigorífico no está diciendo…
-La Armada tiene ahí un dique, de toda la vida. Y ahora están haciendo las barcazas y quieren traer los barcos de guerra para ahí. Y liberar toda esa zona que ocupan en el puerto.


lunes, 18 de abril de 2016

Entrevista con Mabel Azconegui

Recuerdos de La Curva en tiempos de las Grandes Fábricas


Estamos en la casa de María Esther. Una vecina, que hace 40 años vive en la zona  de La Curva de Maroñas, nos brinda también su testimonio sobre la vida aquí.
̶ ¿Su nombre?
̶ Mabel Azconegui.

̶ Nos decía María Esther que ella estaba acá en el barrio, pero más en la casa, sin tener tanta actividad, tanto movimiento. Pero si le preguntara de hace 40 años atrás ¿qué cosas son las que se le vienen a la mente de cuando recién se mudó al barrio?
̶ A mí, primeramente, si bien yo vivía en La Curva, Jacobo Roseau y Larrvide, y anteriormente viví en Camino Maldonado y Veracierto, desde que nací. Y mi familia vivió toda ahí. Cuando vine acá era un barrio tranquilo. De gente propietaria, la mayoría. Un barrio, en sí, muy tranquilo. Muy barrio. Pero que me gustaba.   

̶ Pero específicamente de La Curva, de Veracierto y Camino Maldonado, estamos a pocas cuadras.
̶ Sí, sí. Siete u ocho cuadras.

̶ De esa época que vivió en la zona de La Curva me podría hablar. De cuando se mudó  esa zona.  Para después venir hacia esta otra parte del barrio.
̶ Si, yo nací en Camino Maldonado y Veracierto. Ahí me crié con mi abuela y mis tíos. Todos nacidos ahí.

El Porteño
̶   ¿Y de qué año estamos hablando...? Su nacimiento...
̶ Yo en el 45. 1945, tengo 70. Y mi abuelo tenía un bar Belloni y Camino Maldonado que hacía una proa, que se llamaba "El Porteño". Él era argentino, y mi abuelo era dueño de ese bar.

̶ Creo que me hablaron de ese bar.
̶ Había cancha de bochas y qué se yo. Yo a mi abuelo, por supuesto que no lo conocí. Pero sí ese lugar. Como que era muy tradicional. Muy conocido para el barrio. Ta hasta que después bueno... fue avanzando y eso quedó ahí, medio abandonado.

̶ ¿Era un lugar de encuentro?    
̶ Era un lugar de encuentro. Igual, más allá de que habían almacenes y que se yo... En un principio, según mi abuela, Ramos Generales. Era un bar pero vendían cosas...

̶ ¿Eso en qué dirección?
̶ En Camino Maldonado que hacía una proa con Belloni, que en aquel tiempo era Cuchilla Grande. Mi abuelo había venido al Uruguay, desde la Argentina, se había casado con mi abuelo acá y vivían allí donde yo nací.
̶ ¿Qué recuerda de su infancia de esa zona de La Curva?
̶ A mí me gustaba, realmente. Tenía a los amigos. Yo iba a la escuela 97, ahí en [la calle]Andrés La Torre y Pirineos. Iba con mi hermano. Eran 3 cuadras. Entonces allí tenía las amistades...

̶¿Esa es la escuela de la banderita al revés o es otra?
̶  No sé, la verdad.
̶¿El número de la escuela era?
̶ 97. Que ahora es 79 y 97.  Ahora pusieron una escuela para el lado de atrás. Y mis amigos vivían frente por frente, donde ahora está la terminal, que era vamos a decir, el sindicato de los trabajadores del tejido. Que había una familia, y que me gustaba ir, porque tenía un parque enorme. Y son recuerdos preciosos que tengo.

Todas esas fábricas que habían
̶¿Qué específicamente se acuerda de su actividad de sindicato? Algún momento más fuerte, más importante quizás se acuerda.
̶ Mirá, tengo grabada canciones cuando estaban en conflicto. Me encantaba la música, pues hasta el día de hoy le siento a Razziati  cantando con Miranda... Y que yo era chica y se sentían permanentemente esas canciones. Otra mala que... Yo no entendía mucho en ese momento porque era chica. Pero, por ejemplo, la gente que venía a trabajar igual, por ejemplo a la ILDU,SADIL, Tuplan, todas esas fábricas que habían, que ahora a mí me da pena pasar por Veracierto que ves todo eso en abandono.    
La ILDU... Trabajaba impresionante. Cantidad de gente que trabajaba... Mi padre había trabajado en Tuplan. Y mi hermano también. Yo a mi papá no lo conocí, pero sabía de eso.
̶ Es decir que hay una vinculación con las fábricas...
̶ Totalmente, era todo un lugar, donde la gente trabajaba toda, una gran mayoría, la gente trabajaba en las textiles. Y claro, cuando habían problemas, cuando estaban de huelgas y todo, la gente que iba a trabajar, a veces era difícil. Porque los del sindicato pegaban, las desvestían a las mujeres.
 En esa esquina, yo no me olvido más. Que es donde yo vivía enfrente así...

̶ Frente al sindicato...
 ̶ Frente al sindicato, segunda casa de la esquina. Y claro, se veía todo eso y... desvestían a las mujeres, les pegaban... Era horrible.

̶ ¿ Y eso en qué año más o menos? 
̶ Y yo tendría capaz que 10 años. Podría poner en el cincuenta y algo. [Los conflictos textiles se desarrollaron en los años 1953 y 1954, según la página del Instituto Cuesta Duarte ]

̶ Que fue una de las huelgas más fuertes, más importante. Creo que fue la primera huelga a nivel de textiles...
̶ Era terrible, era terrible.  Porque además había que ver la cantidad de gente. Claro, la mayoría mujeres, que trabajaban. Trabajaban muchísimos hombres; pero mujeres imponente. Y vos veías que la gente... Pasa lo que pasa hoy. Que hay gente que no puede hacer paro porque tiene que pagar sus cosas, porque tiene que mantener sus hijos. A mí me pasa ahora con mi hija. Maestra que no puede hacer paro porque... Yo no puedo hacer paro me dice... Pero eran muy agresivos, muy agresivos.

̶ Y entonces, se organizaban allí en el sindicato para cuando se hacía una huelga... ¿Qué cosas pasaban ahí, es decir, como actividad?    
̶ Como actividad tenían que hacían comida para toda la gente. Hacían unas ollas imponentes. Porque era un edificio viejo. A mí me encantaba porque yo era amiga de ellos. De ahí, de esa familia que cuidaba. Y cocinaban... Pedían por toda la zona, si bien no habían tantos negocios; pero habían bares, habían negocios... Y te iban pidiendo y cocinaban para todo el mundo y... Todo el mundo venía y comía. Y en eso sentías las reivindicaciones que pedían... Yo era chica, por eso no le prestaba atención. La música, sí, me quedó grabada porque era todo el día. Pero yo tendría 10 años cuando mucho. 

*La entrevista completa se presentará más adelante, al igual que el audio de la misma.
 

Entrevista con María Aideé Sánchez Vanoli

Un barrio de fábricas donde convivimos todos desde el pito de las seis de la mañana



"Pepita"  es vecina del barrio, nació allí, su nombre es  María Aideé Sánchez  Vanoli. Vive y nació en el barrio de La Curva.  
̶ Nací y me crié en el barrio. Primero, yo nací en lo que hoy vendría a ser la calle Susana Pintos, que es un poco más retirado de La Curva; pero que mis padres vivían allí. Pero después nos vinimos a vivir a la calle Veracierto y Camino Maldonado. Un barrio de fábricas que vivimos todos desde el pito de las seis de la mañana, seis menos cuarto a las seis. Convivimos todos. Eran fábricas de tejido, fabrica de corchos. Que era la Unión Fabril del Corcho.

̶ ¿Y de qué año estamos hablando?
̶ Y de... fijate que yo nací en 1936, voy a tener 79 años... me liga todo eso, porque era de otra manera. Uno pasa por allí y le da reminiscencia... Esto no está... sin ir más lejos, cuando empezamos a ser jovencita, quince dieciséis años, cuando empezamos a ir a bailes, aquellos preciosos bailes del "Danubio" (Danubio Fútbol Club, fundado el 1° de marzo de 1932, conocidos como los de la curva. Era como ir a una cosa de hadas, ir al baile aquél. Porque era una casa quinta que había, donde hoy hay un supermercado. Era una belleza.  Y para colmo íbamos con los vestidos de los 15 años. Esas cosas no se olvidan nunca más. Era como haber vivido entre hadas. Todas para ver cual llevaba su vestido mejor.
Y la zona estaba compuesta por el Club Danubio, en la otra esquina estaba el Unión Ciclista [Calle José de Bejar 2842], después a mitad de cuadra una farmacia... Bueno pasaba el tranvía en ese tiempo del que te estoy hablando...

Cuando llegaba a destino... daban vuelta los asientos 
̶ El tranvía... eléctrico...
̶ Sí, sí, sí. El 54 que iba a Punta de Rieles. Iba y venía. Y yo en la esquina de mi casa tomaba el tranvía para ir al colegio. Que yo fui a un colegio "Beata Imelda" [Colegio y Liceo Beata Imelda], de Camino Maldonado y Venecia, de las Hermanas Domínicas. Me crié en ese colegio, hice toda mi primaria.
Íbamos en el tranvía y lo que nos llamaba la atención era que cuando llegaba a destino... daban vuelta los asientos.  Eran los que se daban vuelta porque el motorman cambiaba para el otro lado. Y yo tomaba en el desvío. Se esperaba en Camino Maldonado y Veracierto, en el desvío. Mi papá me había puesto una tabla, cuando venía el tranvía que paraba, ponía la tabla y yo subía... mi papá me acompañaba con el mate. Son cosas de las que no me olvido. Estuvimos ahí en Veracierto como 35 años. Y de allí me fui a Camino maldonado y Areguatí.
̶ En la misma zona...
̶ En la misma zona,  donde estaba el Club Ciclista Fénix, [Fue fundado el 18 de Julio de 1932]. Yo estuve en una zona donde el ciclismo proliferó. ¡Quién no tenía una bicicleta, en aquél tiempo! Todos teníamos bicicleta... Los domingos se hacían campeonatos de novicios absolutos. Además de distintas categorías...

Él es que le sacó a Fernández Crespo a la política        
Y he conocido personajes... Personajes que no me he podido sacar de la cabeza. Había un personaje que todo el que vivió en esa época...tiene que haber recordado, que se llamaba: "Arturito Vecino", "Arturo Vecino"  Un tipo que era... me inculcó lo que era el tango. Tocaba la guitarra que era un espectáculo. Siempre con la guitarra. La guitarra, cosa rara, que la llevaba en estuche, no en funda. Él me enseñó que no se debía golpear la guitarra; porque la guitarra en la funda se golpeaba. Me enseñó a tocar la guitarra "Arturito" Vecino.

̶ ¿ Y dónde se presentaba él, en la calle nomás?
̶ Él estaba muy vinculado al Hipódromo de Maroñas. Hay una milonga que lo nombra a él, a "Arturito" Vecino. Un hombre muy blanco, blanco como hueso bagual. Vos sabés  que iba vestido de traje azul oscuro, por ejemplo,  lengue (pañuelo de cuello) blanco y gacho (sombrero masculino flexible, cuya ala solía usarse inclinada hacia abajo) gris. Zapato de charol. Peticito, chiquitito. Después anduvo por casarse con una tía mía, que los dos andaban ahí en la política. Y él es el que se le puede decir le sacó a Fernández Crespo a la política.[Daniel Fernández Crespo fue maestro y político uruguayo, presidente constitucional del consejo nacional de Gobierno entre el 1° de marzo de 1963 y el 1° de marzo de 1964. Ingresó al Parlamento por primera vez en 1932.]  Porque en la once, que era la 11 sección, él llegaba por los café, porque él cantaba en los café... Lo llevaba y de ahí fue donde salieron los votos de Fernández Crespo. Porque la once sección y la décima sección, parte de la décima sección, fue de donde salió. Yo con propiedad lo digo, porque yo estaba metida en eso también.
Este señor era un personaje, un personaje ilustre.

̶ Y las fábricas, retomando un poco el tema de las fábricas. Tú me decías que te despertabas con el timbre de las fábricas... Con el silbato.
̶ Era así. Seis menos cuarto sonaba un pito que era el de entrada. Que era una sirena. Estaba la ILDU (Fábrica textil, ubicada en Hipólito Irigoyen); ¿Don Azart? CAMPOMAR Y SOULAS S.A. Entrando a la curva, porque en La Curva de Maroñas es la calle Piccioli a la mano izquierda. Hay una farmacia en la esquina, que todavía existe. Añeja la farmacia. Porque mi abuela era media parienta de los dueños de esa farmacia. Fijate vos las edades que tengo. Que era donde se iba a la Curva de Maroñas. Porque Maroñas era... un señor. Mi abuela era como yo, le gustaba contar las cosas que habían pasado. Y estamos hilvanando. Te voy diciendo... Empezando por La Curva de Maroñas, la fábrica importante era una curtiembre:"Don Sarasola" (De 1890)
Todavía existe. Que le dicen a Danubio que tiene el olor feo, porque sale el olor de los cueros. 8 de Octubre y Cadurán, frente a donde estaba la CUTSA antes, que ya no está más. 8 de octubre y  Marcos Sastre estaba CAMPOMAR Y SOULAS. Ese cerró. Sigo y doblo por Veracierto. A mano izquierda, la primer fábrica que se encontraba era La Unión Fabril del Corcho, que era la fábrica de corcho... Bajando estaba La Tuplan

̶ Todo muy cerca...
̶ Y cuatro cuadras, cinco cuadras, nadie decía nada. Doblamos que hay una curvita, que antes había un quiosco policial, ahora hay ahí un asentamiento. Estaba don Asart y Piana, ahora en frente hay una aceitera. Pero pasando la aceitera está la Ildu, que ahora está la Tienda Ta-Ta. Yo a la Ildu la conocí, porque mi marido llegó a trabajar, era una fábrica importantísima. Enfrente hay una fábrica de pescado. Por Veracierto, enfrente a la Ildu, está un depósito de autos que es de Julio César Lestido... Todo eso comprende La Curva de Maroñas.

Después por camino Maldonado, estaba la T.U.S.A., que ahora hay una cosa de motos japonesas.

*Tal como mencioné en la entrada en que me refiero a este trabajo de investigación, presentamos sólo parte del material logrado en las entrevistas. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

Video de la Entrevista con Liliana Marisa Robles



Primera parte de la entrevista con Liliana M. Robles



Segunda parte de la entrevista con Liliana M. Robles


También es posible escuchar los audios de la entrevista en Primera Parte 
                                                                                               Segunda Parte  

lunes, 22 de febrero de 2016

Entrevista con Liliana Marisa Robles

Por Walter Hugo Rotela G.
*Si comparte cite la fuente.
16/02/2016

Creo que escribir es mi manera de expresar todas estas cosas que a mí me pasan  en referencia a la realidad que me rodea
Primera parte

 ̶  Liliana, buenas noches.
̶  Buenas noches. ¿Qué tal? ¿Cómo estás Walter? Un placer.

̶ Bien... Bien... Mira Liliana, si te pido que describas ¿quién es Liliana Robles? ¿Cómo te definirías?
̶ Justamente, en estos días. Hace unos días... Exactamente, cuatro  cinco. Estaba hablando con una profesora,   con la que estudio... es mi profesora de Sociología específicamente... Y me dice: "¿Vos escribís esto? Y, entonces, ¿vos sos docente?" "Sí. Pero soy escritora".

̶ También.
̶ Entonces, me fui definiendo y encontrando mi lugar. Y sí, me defino como escritora, como una persona que tiene muchas historias para contar, porque la vida me fue construyendo de esa forma, y en mi cabeza hay muchas voces que necesitan salir.
Y me puedo definir como alguien que sueña y que todavía no se rinde y cree que todos los sueños que tiene en la cabeza pueden hacerse realidad, en alguna forma y en algún momento. Creo que eso soy, fundamentalmente: persona, escritora, docente y una soñadora perdurable.

̶  Y tus sueños, según lo que fui leyendo, lo que fui encontrando en principio es que hay como dos vertientes sobre tus actividades. Por es vamos a dividir la temática en esos dos aspectos de tus exploraciones. Es decir, hay una vertiente por la literatura y una por el audiovisual.  Que, poco a poco, vamos a ir hablado de cómo incursionaste en otras formas, es decir, cómo fuiste eligiendo.
Tú eres docente, es decir, te gustó la literatura, elegiste esa carrera y empezaste por allí, luego hiciste cosas... Contanos, un poco, sobre esa primer parte.  ¿Cómo fuiste llegando a esa inquietud?
̶ Bueno, yo creo que no hay escritor que no se defina como lector. De muy chica, cuando... específicamente en la escuela secundaria, me pasaba que por  ahí no llegaba con las cuestiones académicas de la escuela, porque me pasaba leyendo cosas que n nos daban en la escuela, sino cosas que podía leer... o era socia del Círculo de lectores...¿ No sé si recordás eso?

̶ Sí, sí...
̶ En ese momento habíamos gente que nos asociábamos y comprábamos libros a bajo costo y estaba bueno. Igual mi abuela fue también docente, mi mamá docente... Ya había como una cultura lectora en casa. Y la literatura fue de chiquita, fundamentalmente el leer... Recuerdo, por ejemplo, que yo vivía en San Hilario, un pueblito  a setenta kilómetros de la capital de Formosa. Y no había nada para hacer. No teníamos tele, no teníamos luz, no teníamos nada, entonces yo leía "El tesoro de la Juventud" Y que eran veinte tomos que me lo dio mi abuela. Había una biblioteca encasa, y esa biblioteca no estaba permitida.

̶ ¿Por qué?
̶ Y tenía libros como un libro de Arthur Rimbaud que no estaba permitido, pero igual yo leía. Lo  bajaba, leía, lo volvía a subir. O sea,  siempre tuve como  una voracidad por la lectura.

̶ ¿No estaba permitido a los jóvenes o a las mujeres?
̶  No estaba permitido porque era muy chica, tenía nueve años. Ese tipo de lectura no estaba permitido para mí, aún. El  "Marqués de Sade" que estaba ahí, que lo leí. Leí historia  a los diez años, no entendía mucho, pero sabía que necesitaba leer. Entonces, esto de la literatura, estuvo presente en mí desde siempre. Y fue lo primero que sentí ganas de estudiar. No se dio porque en ese momento... Bueno...  eran otras épocas, los papás un poco decidían por vos y mamá quiso que estudie Derecho. Lo cual intenté hasta que ella falleció, y tuve que dejarlo por cuestiones familiares propias que se suscitan en una situación como esa. Después, por una cuestión rápida que una elige por la salida laboral... Pero yo creo que la Literatura, el estudio de la Literatura, fue lo que más me atrapó siempre.

̶ Estuvo presente siempre...
̶  Me doy cuenta que cada vez me atrapa más. Y por una necesidad de entender muchas cuestiones que están presentes en la Literatura, que dejan marcas, que dejan huellas y yo necesito comprenderlas.

̶ La vocación se da entonces...
̶ La vocación de enseñar también tiene que ver, esta cuestión de ser explícito, es innato en muchos. Y yo creo que está innato en mí.   
    
̶ Pero... ¿podemos hablar de vocación o vocaciones?
̶ Sí, podemos hablar de vocaciones. Sí, de vocaciones porque por un lado, está esto de querer ofrecer, dar, una perspectiva diferente de la educación, Y por el otro, querer aprender, no dejar de ser alumna jamás. Y por el otro lado está el querer escribir, no solamente textos literarios, también me interesan textos de investigación, también me interesan monografías sobre a educación, sobre cómo enseñar. O sea, creo que escribir es mi manera de expresar todas estas cosas que a mí me pasan. Y que me pasan en referencia a la realidad.

Hablo de mi tierra porque es lo que me rodea

̶ ¿Y cuando iniciaste esa expresión literaria? ¿Cuándo pasaste, hiciste ese paso de ser lectora a ser la creadora del relato? En la poesía, ¿cuándo se dio ese paso...?
̶ Creo que la muerte de mi madre fue un factor fundamental... La soledad, las responsabilidades que se fueron sumando en ese momento, yo tenía dos hermanos. La vida y la muerte, se constituyeron justamente en esa necesidad de expresión. Empecé a escribir ahí, de lo cual no he guardado nada. Y comencé a escribir poemas, y comencé a escribir impresiones de momentos, de los cuales no he guardado nada. Pero sí puedo decir que me senté a escribir un texto hace aproximadamente doce años. Con la conciencia del escribir y del crear.

̶ De dejarlo guardado para ya con otra...  Con la idea de poder mostrarlo ¿no? Es decir...
̶ Claro, con la idea de poder mostrarlo. Y en ese momento me lo había sugerido una profesora amiga, y ella lo hace publicar en el diario  "LA MAÑANA", de Formosa.  De lo cual tampoco guardo ningún registro.

̶ Seguramente hay algún registro, tu quizás no lo tienes pero seguramente hay.
̶ Tendría que investigarlo.

̶ Ellos tiene archivos a sí que se puede investigar. ¿Entonces, para ti escribir qué significa? Es una forma de expresarte sí; pero cuando leo tus poesías, cuando leo tus cuentos, tus narraciones... Hay un decir de las cosas de la tierra, de esa tierra que te rodea, de esa gente que te rodea, con esa forma particular de ver, de vivir. Pero creo que hay una búsqueda de un mensaje. ¿Qué significa para ti escribir... hoy por hoy?    
̶ Hace como una semana, me estaba leyendo una profesora amiga, una profesora de filosofía. Me decía... que algunos de mis poemas específicamente eran muy existencialistas. Y que se vinculaban con esta cuestión de la tierra, de lo que vos decir, del vivir de una gente, muy especial. Es la gente que me rodea a mí.
Y hay mucha gente que no tiene voz. También lo hablaba con otra amiga. Hay mucha gente que no tiene voz y, de alguna manera, me parece que me debería tocar el lugar de ser la voz de aquellos que no la tienen. Y mostrar lo que no se ve. Hablo de mi tierra porque es lo que me rodea. Yo siento que la tierra, lo verde, el río, todo lo que es la naturaleza, todo lo que es muy presente en mi vida, y también está muy presente en la vida de esta gente del interior, de la región. Una gente muy especial, una gente que todavía guarda cierta inocencia y que todavía es muy sufrida. No le llegó la idea de la inclusión, en ciertos aspectos.

̶ La gente más de campo...
̶ Sí, la gente más de campo. Tienen una inocencia... Yo hay veces que me siento con personas que no tuvieron la suerte o quizás, no sé, no podría definirlo... Pero no accedieron a una educación formal. No tienen otro tipo de educación. La educación que tienen es la que le dio el contexto. Es tan rica como la nuestra. Y se pueden hablar de cuestiones filosóficas, a partir de lo que ellos viven cotidianamente.
Ayer estaba escribiendo un poema. Y estaba pensando en un hombre que conozco. Y me convertí en la voz de ese hombre pero de manera indirecta, por supuesto. Y lo describí como él es. Como él es... fruto de esa naturaleza, fruto de esa tierra. De la que yo también soy parte.
Para mí es muy especial el contexto.

̶ Entonces, el escribir es una forma de dar voz, es una cosa distinta a otras actividades que tengas...  
̶ Sí, totalmente...

̶ Te proporciona otra cosa a ti, o a la comunidad.
̶ Supongo que sí. No me lo había planteado... Pero supongo que sí. Pienso todo el tiempo ¿qué puedo hacer?, ¿cómo puede hacer para cambiar una realidad? Constantemente pienso eso. Pienso en la realidad de muchos chicos, pienso en la realidad de jóvenes, pienso en la realidad de ancianos. Pienso en el deseo de cambiar la realidad, de aproximarlas a mi realidad, cuando estoy en la ciudad o en el pueblo, y a la vez, pensando ¿en por qué tendría que cambiarla? Tal vez, ellos, no lo necesitan. Pero tengo la posibilidad de ver por sus ojos. Sus ojos son especiales, diferentes a los míos. De eso se trata mi escritura. De verlo a través de los ojos del otro. Me siento identificada, evidentemente. Y hablar desde mi lugar.

̶ ¿Y con qué género te sientes más cómoda, con la poesía o el cuento? Son dos formas que has investigado por ahora... Quizás más adelante venga la novela... Tal vez empezaste con la poesía, seguiste con el cuento; pero son cosas distintas. ¿Con cuál te sientes hoy más cómoda? Quizás con ambos. 
̶  Sinceramente me gusta muchísimo escribir cuentos. Pero disfruto más escribiendo poesía. Ayer me comunicaban... Me comunicó un primo mío allegad a la cultura aquí, que también es músico, que hay un concurso de escritores aquí en Corrientes. Y me dan la posibilidad de participar en cuento y en poesía. Pero me faltan ciertos cuentos porque tienen que tener el tono regional del que estamos hablando. Me faltan algunos cuentos más para poder hacerlo. Y me es más fácil escribir poesía, porque me doy cuenta que puedo hacerlo, desde lo simple a lo complejo; pero volver siempre a lo simple, a lo cotidiano, a lo que es nuestro, de manera concisa, concreta, sin muchas palabras.

̶ Sí, claro, que es lo que tiene la poesía...
̶ Y me siento más cómoda, evidentemente. Me siento muchísimo más cómoda con la poesía. Y al disfruto muchísimo más.
El tema es: ¿quién lee poesía?¿Quién lee poesía? Me pasa en la escuela cuando quiero leer poesías, y como que tienen un poquito más de resistencia a la poesía. Es más agradable para ellos, y para la mayoría, leer el cuento.

Las leyendas están arraigadas a la tierra y a la tradición oral, que se va perdiendo

̶ Una cosa que yo no te pregunté al principio de la entrevista, porque esta es una video conferencia, yo estoy en Montevideo pero tú estás en Argentina. Pero ¿En qué parte de la Argentina estás? Contanos un poco eso, porque estamos hablando de una literatura regional; pero contanos ¿qué lugar es ese donde estás? De lo que habla tu poesía y tu narrativa.                  
̶ Vos sabés que literatura regional puede ser tomada en muchas. Es decir, la palabra Literatura regional puede abarcar mucho o minimizar ¿no? Tenemos la Literatura Latinoamericana como regional; pero en este caso, la regionalidad de mi literatura es específicamente el noreste argentino.
Yo nací, como vos decías, en Formosa. Y muchos años que estoy radicada en Corrientes capital. Por cuestiones laborales y por una elección, de estudiar un profesorado que en Corrientes no tuve acceso por el cupo, decidí irme a San Roque, que es uno de los pueblos más antiguos de la provincia. Que está a hora y media de la capital. Y bueno, durante el año me radico allí, y me muevo en las zonas aledañas. Este pueblo tiene muchas colonias alrededor, a las que voy por cuestiones laborales, o por esto de lo audiovisual que todavía no hablamos. O por las prácticas de las materias que estoy cursando, que es el Profesorado de Lengua y Literatura.
Y esta regionalidad, esta literatura regional del nordeste argentino tiene mucha fuerza. Porque está lleno de mitos y leyendas. Son las leyendas las que más fuerzas tienen y las que más atrapan. Son varios, inclusive en algunos cuentos hago referencia a ellos. A esas leyendas, porque están muy arraigadas a nuestra tierra. Están arraigadas a las transmisión oral, que ahora, de apoco, se va perdiendo. Esa es la idea, que no se pierda.

̶ San Roque incluso, en algún momento, en la guerra contra Paraguay, fue capital de la provincia. Es decir, en su momento fue una capital, según entiendo.
̶ Por unas horas... El gobierno de la provincia iba huyendo, y se instaló en San Roque. Y estuvo, creo que, alrededor de veinticuatro horas, aproximadamente. Y se instaló primero de quien fundara la Biblioteca Popular en San Roque. Que no recuerdo el apellido en este momento... Pero este señor, es el lobizón más reconocido del pueblo. Este señor se dedicaba a hacer ataúdes. Y en la casa de este señor fue que estuvo instalado el gobierno de la provincia en un momento. Después se trasladó a otra casa municipal que estaba cerca de la plaza, pero por horas estuvo instalado en la casa del lobizón oficial del pueblo.

̶ Qué interesante... La plaza principal, que la visité en su momento, cuando fui a Formosa en moto. La antigua iglesia está en la plaza y me contaron un montón de historias la gente de ahí. La verdad que muy interesante; pero lo primero que me impactó fue [que] al entrar al museo, [ver] las tumbas que están en el medio. Y bueno... Y también puertas de una casa de un gaucho fue baleado, muy conocido, ahí en la región y que... Es decir que hay un montón de historias...
̶ Sí muchas historias hay. Vos sabés que en San Roque yo alquilo un departamento contiguo a la Escuela Normal que es el centro de la actividad formal y total del pueblo. Porque la educación ahí tiene mucha fuerza. La cuestión educacional... y al lado de mi casa vive el habitante más longevo y reconocido de la sociedad sanroqueña. Don Chaine. Este señor fue amigo del gaucho[Aparicio] Altamirano. Es una de las cosas que tengo pendientes. La entrevista profunda con él, porque es una persona que todavía está muy consciente y tiene los recuerdos muy vivos de situaciones que vivió. Inclusive crió un hijo del gaucho Altamirano cuando lo tomaron. Que lo retienen por la fuerza. Entonces los personajes de las historias, todavía conviven con el pueblo.

̶ Habría que aprovecharlos entonces...                        
̶ Fijate vos que me hablabas de la iglesia... En la entrada de la iglesia, está enterrado el último cura que murió en el pueblo. Un cura que era del pueblo, y que murió en el pueblo. Y hay muchas historias en torno a este doctor en Ciencias de la Fe que fue casi obispo. O sea, hay muchas historias dando vueltas por ahí, para escribir.

̶ Entonces, está bueno, está bien que estés en ese lugar y poder rescatar esas historias, esas voces...
Volviendo un poco al tema principal, de nuestra entrevista, yo entiendo que dos de tus cuentos aparecen en una antología y vamos a hablar de eso más adelante, pero ¿cuál fue tu primer publicación y en qué formato? Mencionaste algo que se publicó en un periódico pero quizás... Entendiendo "publicaciones" en sentido amplio. Recitados en alguna parte o...          
̶  No, siempre fui muy temerosa de mostrar mis escritos. Porque siempre tuve la concepción errónea de que cualquiera podía escribir. Hasta que me di cuenta que cualquiera no escribe... Cualquiera no escribe, desde el punto de vista literario ¿no? Estamos hablando de escribir literariamente.
Me animé a mostrar en los talleres en los que participaba, en las jornadas. En estas  jornadas que después terminan publicando cuentos míos... Me animé a mostrar mis escritos y comenzaron a circular pero entre los alumnos. Entre los alumnos de un instituto muy prestigioso aquí. Y entre los profesores aquí en Corrientes. Creo que esa fue la primer forma de publicación indirecta que se pudo haber dado.
Me negaba a la cuestión digital, a la cuestión del blog porque tenía presente esto de querer publicar en formato texto antes de hacerlo... Pero comencé cuando... Voy a tener que retomar esto de la antología. Cuando se presenta esto de la antología, una de las preguntas constantes que empecé a recibir en mí correo era: "¿dónde podemos leer tu cuento?". Entonces, esa insistencia de mucha gente, de mis docentes, hicieron que tuviera que armar un blog y comenzar a publicar mis cuentos. Dar a conocerlos de esa forma.


̶ Entonces, los primeros pasos, fueron a través, en principio de jornadas literarias, delo cual después se resume en la antología ¿no? Si entramos de lleno a hablar de una de esas dos expresiones que tú estás trabajando, la literatura es una.
La antología "En las orillas de nuestra historia"... Podés contarnos ¿cómo surge esa antología? ¿Quién la organiza? Para ilustrarnos. Esa antología se arma en un contexto determinado.
̶ Sí, bueno. En la ciudad de Corrientes se encuentra un centro formativo, que es el Instituto de Formación Superior, el Instituto San José, el I-27. Este instituto comienza a profundizar en el estudio de la Literatura Regional y la promoción de la Literatura Regional por su vinculación directa con Bengochea Tinelli y su fundación. Se comienzan a organizar jornadas, charlas continuamente, hasta que la cuestión toma una fuerza importante y promueve anualmente una jornada de literatura regional donde se convoca a distintos escritores con la misma temática, con la misma intención literaria y se ofrecen mesas de charlas, conferencias, talleres. Y, desde hace dos años, se viene publicando una antología que reúne cuentos de los alumnos del Instituto de Formación Superior San José.
La Licenciada Romina Cáceres, directora de carrera del Profesorado de Lengua y Literatura de este instituto, también profesora en el instituto donde yo estoy estudiando, de la que soy ayudante de cátedra, en la materia... [Esta sección de audio quedó distorsionada por problemas en la vía de comunicación]  Conocía mis textos, conocía mis poemas, fue mi alma mater, quien me empujó (...) Como directora de carrera y organizadora responsable de estar jornadas, conoce lo que escribo, también es profesora mía y mi alma mater, siempre la considero porque fue la que me dijo: "Liliana tenés que hacerlo..." Fue la que me empujó... Me convoca y me dice: "Quiero que tus textos, por más que no seas alumna del instituto figuren en la antología. Porque a los profesores les gusta, a los escritores les gusta. El escritor Hugo Miltoire, el profesor Yauzás los ha leído, les gusta y nos gustaría que formes parte de esta antología. Y así fue que eligieron dos de mis cuentos para que se publiquen en ella.


Se comprendió que el cine forma parte de la literatura

̶ Si se dieron hace poco las IV Jornadas de Literatura Regional, que se realizaron en 2015... ¿Puedes contarnos de qué se trata? ¿De qué trató esta jornada ? Tu interviniste de una manera en esa jornada.
̶ Sí, este año, el año pasado, perdón. Las jornadas fueron especiales, porque atendiendo a los nuevos 'sujetos de la educación' se comprendió que el cine forma parte de la literatura, específicamente de la regionalidad, de nuestra regionalidad, como una forma de expresión. Entonces fui invitada a participar en una mesa de charlas, en una conferencia, donde se habló sobre cómo llegan los mitos y las leyendas a la literatura y al cine.
Participando con la Licenciada Romina Cáceres, como moderadora y presentadora (...) desde la Literatura nos mostró la leyenda del Lobizón y yo lo hice desde el audiovisual con un cortometraje que habíamos realizado sobre el lobizón.

̶ Ese cortometraje lo hiciste con alumnos...
̶ Este cortometraje lo hice con alumnos del Instituto Superior Docente de San Roque. El actor, el único actor que aparece ahí es un alumno que el año pasado estaba cursando el segundo año, y todos los colaboradores y el equipo de trabajo, porque hemos creado un equipo de trabajo, que son compañeros míos, que somos alumnos del tercer año del instituto, otros que están cursando otras materias en segundo año y otros chicos que son parte de la comunidad y les interesa estas cuestiones del audiovisual. Y filmar y hacer cine.

Me descubro y me encuentro

̶ Bien, ya vamos a volver sobre el tema del audiovisual, pero quisiera... Como esta sección va a ser la parte de literatura, aunque tenía que ver lo del audiovisual, porque a partir de allí tu participaste en las jornadas... Me interesaría que te refieras, justamente, a esto que has hecho ahora que es publicar en el blog tus poemas, tus narraciones. Y que es una forma muy particular de ver, tu mirada. Me interesa que te refieras al poema "Me descubro y me encuentro" Si tu podés contarnos sobre el poema "Me descubro y me encuentro" ¿Qué te pasa con ese poema? Es decir, ¿cómo surge?
̶ ¿Cómo surge...? Surge como todos los poemas, con una idea que me tortura y me da vueltas, y me da vueltas y no sé...Qué quiero decir con eso, pero son ideas que se me instalan. Se me instalan y van buscando la manera de salir. El poema surgió una tarde que estaba en el fondo de la casa de mis suegros, y me llamó la atención el monte, porque se venía una tormenta(...) Y es ahí donde comienza mi corresponsalía  con el monte. Se venía una tormenta y veía el monte. Comencé a imaginarme, a pensar en esto de no saber donde comenzaba y terminaba, y mi lugar en el mundo. Y sentía que ese momento y ese lugar era mi lugar en el mundo.

̶ Y "Monte" es precisamente el título de otro de tus poemas. Donde hay una enumeración de especies que pueblan el lugar que están cargados de imágenes, de sentimientos, es muy fuerte.
̶ Sí, es una constate el monte. Para mí el monte tiene mucha fuerza,... Especialmente la zona a la que yo voy, un paraje que se llama Yazuká, a 15 kilómetros de San Roque yendo a la Colonia Pando, que es otra colonia ¿no? Es un paraje con casas muy dispersas, y ese monte tiene mucha fuerza. Es un monte por donde pasaron los ejércitos durante la lucha de la Triple Alianza. Y yo siento que tiene vida. Que tiene misterio. Que guarda secretos... Y no sé si alguna vez te pasó... Hay gente que se para ante un abismo y siente que el abismo le chupa. Bueno, a mí el monte me atrae como un imán, y tengo esa necesidad de meterme en el monte. Y ese monte está en mi vida, en mis pensamientos, entonces, lo es en mi creación. Porque el monte me identifica.

̶ Es que, además, existe una característica particular de la gente de Corrientes de vivir sus leyendas. Es una idiosincrasia muy particular. Hay un sincretismo interesante entre la religión y lo popular. Es decir, muy cerca de San Roque está el "Gauchito Gil". En una novela que escribí hablo de esas dos peregrinaciones: la peregrinación a la Virgen de Itatí y, por otro lado, la peregrinación hacia donde está el Gauchito Gil. Entonces, en la gente se da esa combinación de creencias, de cosas. Es decir, eso está muy cargado. Probablemente no solo a ti, sino la gente lo vive de esa manera. Me parece a mí...
̶ Vos sabés que es increíble lo del gaucho que mucha gente... Segura, que esto es universal, se está volviendo prácticamente universal, el tema del gaucho Gil. Y como la leyenda se transformó en mito. Y eso no solamente pasa sobre el gaucho, sino que pasa con cosas cotidianas. Como las leyendas se van transformando en mitos. Y dentro de esa idiosincrasia de la que vos hablás. Vos lo leíte, "El Entierro". Y eso tiene leyenda y mucho de mitológico. Fijate, es una constante. Y yo creo que más allá de que es ficción, obviamente, pero no hay ninguna ficción que no esté atada a la realidad.

̶ Sí, tal cual.
̶ Esta historia es real. No  ha sucedido; pero es real. Es una realidad que nos atraviesa. Lo mitológico, la leyenda y la naturaleza que van unidas de la mano. Van naturalmente. Valga la redundancia.

Porque el antiguo sabía

̶ Uno de tus relatos "El Demonio del olvido"  me impactó porque es una realidad que se ve en muchos hogares. Esa mujer mayor que sobrevive a su pareja y se enfrenta a su realidad un tanto sola. Es decir... En esa expresión literaria hay más que  simplemente un espacio para entretenerse, parece un llamado a la reflexión sobre ciertos temas. ¿Lo ves de esa manera?
̶ Mirá, fundamentalmente, ese es mi primer relato de verdad. Es el  primer relato en que yo me senté a escribir y dije: "Voy a tratar de hacer literatura". "Voy a escribir literatura". Esa figura sí existió y fue real. Porque esa figura era mi abuela. Y lo viví... Vos sabés que es especial porque sucede en las ciudades, no así en el campo. No así en el lugar donde vivo. A veces pienso que la gente del campo parece que cree que se convirtieron en una empresa de cuidados. Pero no es así, porque no lo ven así. Porque son los hijos los que sienten la necesidad de contener y de vivir antes de la muerte. Entonces, es una realidad también que atraviesa a  muchas familias en la ciudad.

̶ ¿Se valora distinto, entonces, al adulto mayor, en el campo?
̶ Totalmente... El adulto mayor es "el antiguo" en el campo. Cuando se habla de una persona mayor se dice: "Porque los antiguos..." O sea, hay una cuestión ancestral, hay una cuestión de respeto al "antiguo". Porque el antiguo sabía.
Mi suegro... me decía: "Porque los antiguos decían. Los antiguos decían..." O sea tiene mucha fuerza ese decir. Es un acto muy fuerte que transmite, que determina.

̶ Que es diferente de lo que se ve en la ciudad.
̶ Totalmente, totalmente. El abandono total.


̶ En tu blog has publicado otros títulos como: "La mentira", "Mis Caminos", "Instantánea de una gota", "Mencho", "Karaí Purahey", "Ojos sin tiempo", "Nuestro viejo mango", "El Después", "Muerte". Estos poemas, estas narraciones, estos relatos ¿qué tienen en común o qué no tienen en común? Contanos sobre tus cuentos...
̶ ¿Qué tienen en común? La mayoría, el 99,9 por ciento, hablan de mi realidad, de mi contexto, de mi cultura, de lo que soy. Todos están muy cerca de este monte, de esta naturaleza. Yo ya no sé a dónde pertenezco, si soy de Formosa o soy correntina. Yo sé que soy de la tierra. De esta tierra que tiene costumbres y una cuestión cultural entre estas provincias que la componen bien diferentes. Hablan de personas en situaciones postergadas, de la naturaleza... No vamos a hablar de exclusiones, pero sí de ciertos tipos de exclusión. No hablamos de exclusión familiar, de desamparo, de eso probablemente. Así que para mí hablan todos de lo mismo, pero de manera diferente, probablemente.
Pero sí te digo es que no puedo escapar de esto, que es mi realidad, que es lo que me atraviesa. Por eso lo hago regional. Porque no puedo hablar de cosas que no conozco. De lo que es plausible.
Y en "Demonio del Olvido" son situaciones similares.

̶ En una entrevista que mantuviste con la gente de LyF de Córdoba (Argentina) el año pasado, cuando participaste del Festival Social INVICENES dijiste que: "el lápiz es lápiz es más poderoso que el arma". ¿La escritura es una herramienta para crear consciencia, o para abordar la realidad desde otro punto de vista, para tí, a partir de esa expresión...?
̶  Esa idea surge porque me sentí, en un momento, avasallada por, digamos entre comillas, la actualidad que marca el uniforme en nuestra sociedad aún. (...) En nuestra provincia actualmente, el gobernador cerró carreras ... Psicología, y creo que estaba en tratativas de cerrar también Filosofía. Porque son carreras subversivas, que generan subversión. Yo no puedo creer que se esté hablando de esa forma todavía, en este momento en la Argentina. Más allá de la cuestión de la inseguridad se extendió un cupo para el ingreso de aspirantes para policías. Y se redujo el tiempo de formación. En cambio, para los profesorados, se extendió el tiempo de formación. A mí no me parece mal, me arece bárbaro, genial que un profesorado tenga 4 años como mínimo. Ahora bien, como yo decía en esa entrevista, un estudiante en general es un arma... Pero nadie ve que la pluma es más poderosa que el arma. Porque nosotros podemos perpetuar ideas, que van a servir... como germen de una sociedad diferente. De una sociedad donde no haya abusos, por parte de esta gente que todavía usa uniforme. Es una cuestión que  potencia mucho...

̶ ¿No será que ellos tienen esa misma visión por eso van cerrando carreras? Siempre lo humanístico abre la mente y...
̶ Sí, obviamente, fijate vos... A mí me parece algo maravilloso... Fijate que las nuevas series, las nuevas películas, de nivel mundial, son todas historias similares. Si no son de vampiros, son de zombis... Que no existan posibilidades de pensar diferente.

̶ Para ir cerrando con esta primera sección que tiene que ver con la literatura, ¿tú podrías darnos un adelante de lo que tienes proyectado en materia literaria para este año 2016?
̶ Mirá... principalmente, se hace un concurso aquí de escritores correntinos, y en segundo lugar la edición de mi libro que va a ser una antología cortita, que seguramente va a tener 10 cuentos y un poema. Supongo que... Estaba programado para abril o mayo, pero creo que va a ser en julio. Dependiendo de mis tiempos, de mis tiempos académicos, fundamentalmente. Y por supuesto, seguramente, estaré... en la presentación de este libro que se va a ser en la Feria del Libro en...

̶ Me podés repetir, se va a hacer ¿dónde? Perdón...
̶ Todos los años se presenta esta Antología Literaria de Corrientes, en la Feria del Libro, en Buenos Aires, Capital Federal. Y en la Feria del Libro Provincial que se llevan a cabo. Una jornada donde estarían la Rectora y la Profesora Romina Cáceres. Y este año voy a participar de un taller literario, o sea que voy a dictar un taller literario, en el Instituto San José.    

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*Te invito a leer también la segunda parte de la entrevista.
** Si quieres puedes descargar la primera parte de la entrevista de Scribd
O en este otro enlace